Archivos Mensuales: agosto 2014

Cierre por vacaciones

Fecha:                 9 de agosto de 2014

Los sin vacaciones

Los sin vacaciones

Meteorología:  Calor aunque con algunas nubes que ayudan a soportar el pedaleo de agosto.

Distancia:    Unos discretos 51,36 kms.

Asistencia: 3/8

Estrenos: Nada. Nos reservamos para la vuelta.

Ruta: Boadilla – Colmenarejo

Salida para los muy adictos o, para ser sinceros, para los escasos “pringaos” que aún seguimos o bien sin habernos ido aún de vacaciones, o ya hemos vuelto y olvidado las que nos tocaban este verano.

A pesar de que Ramírez, nuestro GPS humano, no estaba con nosotros decidimos ponernos el gorro de exploradores y, partiendo de una ruta bien conocida, la que nos lleva a la presa del Aulencia, intentar dar la vuelta por un camino diferente que, sobre el papel, debería llevarnos a Colmenarejo, Valdemorillo y, de ahí, de nuevo a Boadilla pasando por Villanueva. Animados como íbamos, encaramos nuesta subida del aeródromo, que seguro que no se llama así, pero que nosotros hemos bautizado de esta manera porque pasamos al lado de uno antes de encarar una subida por una carretera semi abandonada llena de baches, no muy escarpada, pero sostenida de unos 4 o 5 kms .

Esta vez, a pesar de volverme a quedar como cola de pelotón, la distancia con la cabeza no es tan escandalosa como en veces anteriores: no sé si achacarlo a que he mejorado ligeramente o a que mis compañeros se compadecieron un poco y bajaron el ritmo. Todo lo anterior no quita que sufrir, sigo sufriendo la dichosa subidita y sólo me sigue motivando el pensamiento de que cada metro de subida se verá recompensado por una bajada a tumba abierta como me gustan después.

Una vez alcanzada la cumbre, empezamos a explorar y nos dirigimos, siguiendo una ruta que nos hemos bajado de Wikiloc, hacia Colmenarejo. No tardamos ni 15 minutos en encontrar el pueblo, al que se llega por la misma carretera que traíamos y sin casi pendiente. Una vez allí, empieza el desconcierto: nos lanzamos por un camino que parece llevarnos al Pantano de Valmayor y que, rodeado de encinas y almendros que dan una sombrita la mar de agradecer, nos lleva……al mismo sitio del que salimos. Tras darnos cuenta que la orientación no es lo nuestro y comprobar que es una virtud de la que pocos disfrutan: preguntamos a algún otro ciclista que pasaba pero ante la poca seguridad de sus respuestas o su declarado desconocimiento decidimos volvernos por donde habíamos venido.

Más allá del subidón de adrenalina que nos da la bajada de la cuesta del aeródromo y una paradita con tostaditas, cafés y Coca Colas en Villanueva, la historia no tiene más que dar de sí, salvo que, ya llegando a Boadilla por el Coto, nos empeñamos en volver por la C/ Duero de la urbanización El Bosque, calle donde un servidor se baja de su bici y sube el último repecho empujando su bici y agotando el bidón de agua.

Volveré a retomar el blog a la vuelta de vacaciones….que ya me van tocando a mí también.

Espero poder aplacar las ganes de pedaleo alquilándome alguna bici para dar paseos por el paseo marítimo de la playa a modo de sustitutivo de emociones más fuertes.