Archivos Mensuales: febrero 2015

Vuelta a los orígenes

Sal2202_1Fecha: 22 de febrero de 2015

Asistencia: 4 (servidor y los novatos)

Meteorología: Sensacional para febrero. Casi 11ºC. Por quejarme de algo, un poco de viento, al final.

Ruta: Vuelta al Monte de Boadilla

Distancia: 25 kms.

Este sábado las gripes, partidos de fútbol de la prole del pelotón y algún requerimiento doméstico para ayudar en las labores del hogar hicieron mucho daño al pelotón que vio mermado su número a un sólo partícipe: el amigo Santonja que, en su habitual versión de hombre- cebolla por sus múltiples capas de abrigo, se marcó una salida en solitario con grabación de vídeo-selfie incluida.

No por ello cejo en mi empeño de darme una vueltecita así que, ni corto ni perezoso, lío a un par de amigotes que se me están aficionando al tema éste del pedal y les propuse ruta por el monte para, en el caso de Toni, estrenar su nueva bici (una Megamo de 27,5”), en el de Javier, conocer esta zona por la que no ha pateado mucho, y en el de Vicente, que ya se conoce el terreno por salida anterior con un servidor, ir haciéndose más al terreno de cara a la llegada de la nueva bici que acaba de comprarse, una Orbea Alma M-50 ,también de 27,5”, que estamos deseando ver en acción.

Tras unos accidentados inicios, con olvido de casco y guantes por parte de Vicente que resolvimos con algún préstamo y pasando por su casa a recoger el resto del material, nos dirigimos a la Urbanización Las Lomas, de ahí a Valdepastores y, monte a través, pasamos por encima de la M-50 para, cruzar inmediatamente a continuación, la carretera de Boadilla a Majadahonda y alcanzar el Monte de Boadilla  Una vez en el Monte, bajamos hasta el campo de golf de Las Rejas y, paralelos a Monte Alina, nos dirigimos a la carretera de Boadilla a Pozuelo que sorteamos por debajo a la altura del polideportivo municipal.

El pelotón se estira constantemente con un Vicente desatado que se pica con todo el que nos adelanta, un Toni que se nos va quedando atrás en alguna subida y Javier y yo de charla sobre lo humano y lo divino a lo largo de todo el camino.

Paralelos a Monteprincipe vamos subiendo y encontrando un constante ir y venir de ciclistas. El día no nos ha podido salir mejor en lo que a climatología se refiere y son muchos los que se han lanzado a la aventura.

De vuelta, y tras una bajada interesante a toda velocidad, tomamos la foto de esta crónica y  hacemos parada y fonda en un bar cerca del ayuntamiento de Boadilla donde damos cumplida cuenta de unas cerves, cafés, mollete con mantequilla y montadito de queso y jamón.

Poco más que contar en el trozo final del recorrido donde, aprovechando el carril bici, volvemos a casa. …..Un buen paseo y un mejor día para hacer un poco de ciclismo.

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San Valentín en la Casa de Campo

El descanso del pelotón

Bajo los pinos de la Casa de Campo

Fecha:   14 de febrero de 2015

Asistencia: 5

Meteorología: Soleado al inicio, con temperaturas suaves para las fechas en las que estamos, ya se nota que va terminando este invierno y algunas nubes cuando llegábamos a Boadilla

Ruta: Boadilla – Casa de Campo – Venta La Rubia

Distancia: 55,43 kms

Aunque el día se prestaba al romanticismo y el título pueda inducir a lecturas malintencionadas, no hubo más roce entre los miembros del pelotón que el necesario acercamiento para caber en el tradicional selfie de Santonja que ilustra esta entrada.

Como buenos españoles somos unos estupendos improvisadores, razón por la que, hasta las 8 de la mañana del sábado no supimos ni cuántos íbamos a ser ni a dónde nos dirigiríamos. Bien es cierto que, a lo largo de la semana, se estuvieron barajando opciones tan violentas como una subida al Paredón (subida de Río Chico) pero, afortunadamente, se descartaron. Después de algunas semanas de parón, podría haber sido mortal intentarlo, al menos, para un servidor que no andaba bastante sobrado de fuerzas aunque sí de kilos. Los propósitos de fin de año han quedado atrás y, en concreto, éste de adelgazar y ponerme en forma, enterrado. ¡Débil que soy!. No soy nada en comparación con algún avezado integrante del pelotón que, reviviendo viejas aventuras del pasado, salió de juerga el día antes, volvió tan perjudicado como dormido en el búho de las 3 a.m. a Boadilla y se puso a la cabeza del pelotón casi todo el recorrido: tenemos héroes reales a nuestro lado.

En cuanto a lo puramente ciclista, paseo tradicional con salida desde donde siempre atravesando el Monte de Boadilla para, bordeando el campo de golf de Las Rejas, llegar a Majadahonda, Aravaca y al Lago de la Casa de Campo. A la vuelta, en lugar de pasar por la Clínica Quirón, como solemos hacer, nos volvemos por Aluche, Leganés y, ya paralelos a la A-5, acabar cruzándola a la altura del Museo del Aire. Desde ahí atravesamos la yeguada Rosales y volvemos a Boadilla por los páramos de la Venta la Rubia.

Ya en Boadilla, parada para “repostar” en el O’Carro donde, al más puro estilo tertuliano radiofónico, hacemos radiografía de la situación económica mundial delante de unas cerves y unas patatas revolconas. Aunque en estas paradas siempre nos quedamos fríos y nos cuesta volver a subirnos en las bicis, no deja de ser uno de los mejores momentos del paseo.

La próxima semana espero que más y mejor.