Archivos Mensuales: mayo 2015

Recuperando la forma

Pelotón sobre túneles del Pardo

Sobre los túneles del Pardo (M-40)

Fecha: 23 de mayo de 2015

Asistencia: 3 de 7. El pelotón está cada vez más fragmentado entre profesionales (domingo) y pelotón (sábado).

Ruta: Boadillla- Somontes

Distancia: 59,24 kms

Meteorología: Día de primavera sensacional. Algo de viento a primera hora que daba sensación de frío pero que se agradeció, y no poco, a medida que fue subiendo el sol.

Este mes de mayo está dando al traste con el deporte. Entre las comuniones, propias y las de familiares y allegados, se está haciendo especialmente complicado agenciarse un rato para dedicarle al pedal, lo que unido a que en este país poner lechuga en una celebración es considerado de mal gusto y que el agua está muy bien para las ranas, pero sólo para ellas, está destrozando la poca forma que, algún día, conseguimos tener. Eso sí, las princesas y los almirantes están guapísimos y disfrutan su día como locos….en fin, todo sea por ellos.

El sábado, por aquello de no volver tarde, quedamos a las 7:30 donde siempre con la intención de llanear para no acabar reventados tras casi un mes de inactividad. Improvisando como siempre decidimos ir al Pardo pero marcándonos como límite las 10:30h, hora a la que, estuviéramos donde estuviéramos, nos volveríamos. Así que, con un plan tan laxo como éste nos lanzamos hacia el Monte de Boadilla donde, la inactividad, el madrugón y los excesos de la noche anterior nos pasaron factura a dos de los tres del pelotón que resoplábamos como parturientas en cada repecho. El tercero, Ramírez, ni se inmutó manteniendo su ritmo de 200 palabras por hora sin despeinarse. Envidia que da esto de estar en forma.  Afortunadamente, fuimos recuperando el tono poco a poco y, aunque a ratos íbamos a ritmo de Verano Azul, fuimos cogiendo velocidad para, al final de la etapa, conseguir una media de 16,7 kms / h que no estuvo tan mal.

Una vez en la Casa de Campo y tras alcanzar la carretera de El Pardo por Mirasierra, nos dio la hora, y como Cenicienta a medianoche, nos dimos las vueltas marcándonos una subida a boca de los túneles del pardo donde nos tomamos la foto de está crónica. A diferencia de nuestra heroína de cuento, no perdimos ningún zapato de cristal, aunque sí que se rompió la suspensión trasera de Santonja, lo que unido a que ya le está picando el gusanillo de cambiar de bici, nos da pavor saber cómo acaba su visita a la tienda esta semana. No hay nada más peligroso con un Santonja con la Visa en Mammoth y con intención, consciente o inconsciente, de compra. Ya veremos en qué acaba la cosa.

Por cierto, tampoco esta vez faltó pincho de tortilla, Coca Cola, tostada y café.

La semana que viene, vuelve a tocar comunión, por lo que me da que, salvo que negocie bien salida entre semana, me toca volver a dejar colgada la bici en el trastero. Ya veremos.

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