Archivos Mensuales: junio 2016

A la búsqueda de Perales de la Milla

salida 260616_1

Buscando Perales de la Milla

Fecha: 25 de junio de 2016

Asistencia: 6 de ida y 5 de vuelta

Distancia: 61,02 kms

Ruta: Boadilla – Perales de la Milla

Meteorología: Calor a raudales a pesar del madrugón.

Nueva ruta a incluir al catálogo de paseos con encanto que nos vamos construyendo poco a poco.

Esta vez la excusa era doble: visitar un pueblo escondido y abandonado, Perales de la Milla, en un entorno de dehesa de los muchos que rodean Boadilla y alrededores y, escalar algún cerro donde, en paseos anteriores, el pelotón se cruzó con un rebaño de cabras hispánicas a escasos 20 kilómetros de casa…algo sorprendente para la panda de urbanitas que estamos hechos.

Quedando temprano para evitar el calor,a las 7:30h de la mañana ya estábamos listos para el paseo, nos marcamos unos primeros kilómetros de carretera desde Boadilla a la urbanización de la Raya del Palancar dirección Bruente. No eran necesarios, pero queríamos ahorrar fuerzas para los kilómetros más campestres que nos esperaban. Bien pudiéramos haber ido por el camino de siempre bajando Romanillos. Una opción para próximas ocasiones.

Desde la urbanización hacemos nuestro sube y baja al arroyo de la Cueva y seguimos subiendo hasta Brunete. Atravesamos el pueblo y nos dirigimos, siempre con orientación oeste, hacia la escuela de conducción segura de Ilunion donde algunos, al volante de esos coches con los que todos soñamos, se marcan alguna vuelta rápida.

Seguimos pedaleando por la zona más pelada de la ruta, bordeando campos sembrados de cereal y por caminos llenos de arena sufrimos el primer percance: Julián, que se despista bebiendo sin parar la bici, acaba dando con sus huesos contra el suelo. Si bien, al poco parece recuperado, y continúa con la ruta, no consigue acabar y, ya de vuelta, tiene que llamar a su 51% para que le recoja con el coche…..Preocupa la cantidad de caídas que estamos sufriendo en los últimos tiempos. Por aquello de que cuando las barbas de tu vecino veas rapar pon las tuyas a remojar, esa misma tarde, me pasé por la tienda de BH y me compré un nuevo casco….por si acaso.

Volviendo a nuestra ruta, tras unos 6 kilómetros de rodar por caminos secos desde Brunete, llegamos a una zona boscosa y cambiamos rumbo hacia el sur para tomar el camino de Perales que teníamos identificado. Desgraciadamente,y a pesar de ir con buena orientación y mejor guía, las vallas que rodean lo que queda del pueblo nos impiden acercarnos y visitarlo, con lo que decidimos seguir ruta dirección Chapinería.

 

Tras una subida de 150 m de desnivel en menos de kilómetro y medio llegamos al punto más alto de la ruta donde tomamos fotos de la espectacular vista:

Salida 250616_2

Vistas desde lo más alto de la ruta

A pesar de que existe camino de vuelta por ruta alternativa, los 30 grados que ya nos caían a plomo y que alguno ya había sufrido la vuelta por dicho camino de sube y baja continuo para el que nuestras piernas ya no andaban del todo sobradas, desistimos y volvemos por el camino que traíamos. A veces más vale malo conocido que bueno por conocer.

Tras una parada de avituallamiento en Brunete donde invito por mi cercano cumpleaños, volvemos a casa tras unos 60 kilómetros bien bonitos.  Desgraciadamente, no cumplimos ninguno de nuestros objetivos, ni pudimos ver Perales, ni encontramos rastro alguno de las cabras hispánicas avistadas en anteriores ocasiones, por lo que, no nos va a quedar más remedio que repetir.

 

 

Anuncios

El Hoyo de Pinares

HoyodePinares7

Embalse de Hoyo de Beceda

Fecha: 4 de junio de 2016

Asistencia: 3 de 7

Distancia: 34,68 kms

Ruta: Ruta de los piñoneros

Meteorología: Muy agradable. Algo de nubes que nos han evitado un día de calor importante.

Esta vez nos hemos ido de excursión. Ya lo estábamos barruntando desde hace algunas semanas, pero no conseguíamos encontrar el momento, así que, de sopetón y con mucha improvisación, por aquello del carácter hispano, nos decidimos el mismo viernes por la tarde noche a embarcar nuestras bicis en los coches y enfilar con destino a Ávila para conocer los alrededores del pueblo de Tabasco.

Sin madrugar mucho, salimos hacia el pueblo del Hoyo de Pinares al que llegamos a eso de las 8:30h. Tabasco se había trabajado la ruta y nos traía como propuesta lo que este próximo fin de semana harán, en ruta multitudinaria, los participantes de la Ruta de los Piñoneros. Como nuestra inversión en tecnología, más allá de las bicis, no ha sido muy extensa que se diga, no tuvimos forma de descargarnos el GPX en ningún dispositivos, de forma que tuvimos que ir parando cada poco para ir comparando la ruta que tenía marcada en su móvil Tabasco con la que íbamos creando al pedalear nosotros en Wikiloc. Tampoco nos salió tan mal, nos perdimos una escalada a la Peña Mesada y sus posteriores bajadas, e hicimos algún kilómetro de más al inicio para compensar. Nada grave.

La ruta empieza en el mismo pueblo donde habíamos aparcado los coches y que bordeamos para dirigirnos, a través de los pinares que dan nombre al pueblo, hacia Valdemaqueda. Los caminos son amplios y están señalizados, lo cual no evitó que nos equivocásemos en un cruce y casi tenemos que improvisar una nueva ruta.  Recorriendo en un divertido sube y baja, llegamos al arroyo Hornillos y subimos por el camino de Valdelóriga.

La pendiente no es muy importante, pero la subida es constante. Lo más molesto, por poner un pero al día, son las moscas que, es lo que tiene la naturaleza, abundan junto con el ganado. Aunque nos libramos de ellas en los descensos, forman una nube a nuestro alrededor en las subidas.También, en algún momento, se nos unen un par de buitres leonados que pasan a pocos metros sobre nuestras cabezas majestuosamente.

Coronamos al poco y descendemos por unas trialeras técnicas: mucha pendiente y piedra suelta,  que, en algunos casos, nos hacen poner pie en tierra.

HoyodePinares2

Descenso “con técnica” de trialera complicada

Desde allí llegamos al arroyo Sotillos que cruzamos sobre un puente para empezar nuestra subida a la Peña Mesada.

HoyodePinares4

Cruzando el arroyo de Valdegarcía

Sin embargo, nos confundimos y, aunque nos las veíamos ya sufriendo para alcanzar la cima, empezamos un descenso estupendo que disfrutamos de pie sobre nuestras bicis para, después de unos kilómetros de dejarnos llevar, constatar nuestro error y la certeza de que no valía la pena volver sobre nuestros pasos para recuperar la ruta original, así que decidimos seguir paralelos al arroyo de Valdegarcía en una cuesta sin fin de 5 kilómetros donde, la alergia, el poco dormir y los kilómetros pasados empiezan a pasar factura.

Finalmente, y ya por cerrar el recorrido, enganchamos por la “ruta del agua” que va paralela a los pantanos de Hoyo de Becedas I y II. En algunos momentos, por lo estrecho

HoyodePinares6

Embalse de Hoyo de Becedas II

del camino, y por ser la única zona de todo el día donde nos cruzamos con seres humanos en su variante de excursionistas de fin de semana, ponemos pie a tierra o intercambiamos la posición con nuestras bicis (ellas arriba y nosotros debajo) para vadear algún macizo de rocas.

El paisaje bien vale la pena y, al poco, volvemos a encontrarnos con el pueblo donde, cortesía de Tabasco y su prima, degustamos unas tapas de callos y riñones al jerez acompañadas de sus respectivas Cruzcampo que ríase usted de los Isostar y demás bebidas isotónicas. Esto sí que es recuperación.

Todo un gustazo.