Archivos Mensuales: julio 2016

Probando cacharritos

 

Garmin

Garmin eTrex 20x

Fecha: 16 de julio de 2016

 

Asistencia: 3 de los de siempre

Distancia: 59,45 kms.

Ruta: Boadilla – Parque Coimbra

Meteorología: Calor, mucho calor.

Pues no es que sea yo un forofo de los cacharritos, pero confieso que esta vez me ha podido la curiosidad. Aprovechando que un compañero de la oficina, también aficionado al pedaleo, tiene uno y que ando con la mosca detrás de la oreja de mejorar mi equipamiento  tecnológico, no le hice ascos a pedir prestado y montar el aparato en el manillar de mi Merida.

Ya desde el principio me pareció un poco armatoste: las dimensiones, sobre todo en lo que a profundidad se refiere, son importantes comparadas con las de cualquier móvil del momento. Confieso que, como la mayor parte de nosotros, no me leí las instrucciones y no me fue sencillo cargar un par de tracks que me descargué de wikiloc de rutas que ya había hecho en el pasado, eso sí, una vez averiguado cómo hacerlo, reconozco que no tiene mayor ciencia el tema.

En lo que robistez se refiere, nada que decir. Tabasco ya me apuntó al verlo que el aparato iba bien “ruggerizado” y que, caso de caernos juntos, era más que probable que él sufriera menos magulladoras que un servidor. Mi curiosidad no me llevó tan lejos como para probar este punto.

Una vez seleccionado el track de la ruta a seguir, el aparato nos ubicó con mucha exactitud mostrándonos nuestra ubicación en el mapa al metro y no sé si más, sin embargo, pronto afloraron los puntos destacados en contra:

  • Los mapas no son muy visibles y, menos aún, el track de la ruta a seguir que se superpone sobre ellos que no se distingue claramente de las marcas de carreteras.  Ya no sólo es un problema de tamaño de la pantalla, que no es muy grande, sino que, y esto es la clave, que el efecto combinado del sol cayendo de plano sobre el aparato y las gafas de sol hacen que todas las líneas parezcan grises e indistinguibles entre ellas.
  • El aparato, ya en ruta, resultó ser de difícil manejo. A poco que se esté por un camino con baches, y no tengas claro por donde andas, toca elegir entre subir la resolución del mapa o acabar estampado contra algún árbol de la cuneta.
  • Por falta de conocimiento, ya que esto no se lo puedo achacar al equipo sino a mi pereza a la hora de leerme mínimamente las instrucciones, a pesar de ir sobre la ruta pre-establecida, el desvío del trayecto oscilaba entre los 11 m y los más de 10kms en algunos puntos del camino.No acabé de entender dónde estaba el problema pero de poca utilidad me fue.

Seguro que, con un poco de paciencia, leyendo las instrucciones y dándole alguna oportunidad más podríamos haber sido buenos amigos pero, los casi 150€ que cuesta y la triste experiencia de la primera impresión no me hacen presagiar el inicio de una larga relación. De momento ya lo he devuelto a su propietario.

 

Anuncios

Un julio animado

 

Salida ElEscorial_5

En el Monasterio del Escorial

Fecha: 2, 6, 9 y 13 de julio

 

Asistencia:  ruta en solitario la primera, 3 de los de siempre en la segunda, 4 arrejuntados en la tercera y 2 entusiastas sueltos en la última.

Distancias: 54,19 kms, 29,18 kms, 34,92 kms y 28,22 kms.

Rutas: Monte del SacedónNocturna del Guadarrama, Navalquejigo- El Escorial y el Coto.

Meteorología: Calor, como no puede ser de otra forma, que para eso estamos en julio.

Ninguna ruta especialmente larga ni complicada, ni por la extensión ni por los desniveles, pero, la realidad, es que no hemos parado y la bici no ha parado mucho en el garaje de casa. De las rutas, muchas son de las clásicas que hemos ido haciendo en los tres últimos años, en algunos casos con ciertas modificaciones por aquello de innovar y en los más acortadas para ajustarnos a horarios o estados de forma.

Empecé el mes con una ruta en solitario el día 2 de julio. Si bien el plan inicial no era ese y a pesar de que había quedado con el grupo para un ida y vuelta al Escorial, no sé si fue el miedo, porque ninguno de los que habitualmente comparten la cola del pelotón conmigo se había animado, o porque el día barruntaba calor a raudales, la realidad es que me rajé en el último segundo. Eso sí, ya que me había pegado el madrugón y no era cuestión de perder la mañana, me fui al Parque Coimbra atravesando el Monte del Sacedón. Más allá de algún problema en los aledaños del Guadarrama por la arena suelta, no subí mal las cuestas, ya bien conocidas de la ruta, y al mediodía estaba en casa listo para una cervecita y baño en la piscina.

El miércoles 6 me marqué una nocturna con dos de los habituales. Quedamos a las 21h bien pertrechados con nuestras luces que, por cierto, no tuvimos que encender hasta bien entrada la ruta: es lo que tiene el verano, días largos. Un bonito recorrido por el Coto paralelos al Guadarrama que también tuvo su sabor de aventura cuando, a la altura del cruce por debajo de la carretera a Brunete, se pusieron a perseguirnos dos perros sueltos que nos hicieron pedalear de lo lindo. Oscuridad como la boca del lobo, pájaros levantando el vuelo a nuestro paso y nadie con quien cruzarnos fueron la tónica de la ruta.

Para el 13 di plantón a mis habituales, vayan mis disculpas por delante, para ir con amigotes recién incorporados a este vicio del pedal que me pedían ruta chula.

Quedamos en el parking de la urbanización Los Arroyos y atravesando las 7 puertas, me los llevé al Escorial donde, medio muerto más de uno, subimos al monasterio y, de ahí, a las Silla de Felipe II. Toda una sensación esto de no ir cerrando el pelotón e, incluso, marcarme alguna escapada, en subida. No estoy acostumbrado.

Como no hay ruta sin su aquél, a la vuelta, en uno de los caminos “técnicos” de bajada, sufrimos un accidente que se solventó con hematomas importantes por parte de uno de los integrantes del pelotón que, junto con sobrecarga muscular de un segundo, nos hizo acortar algunos kilómetros de la ruta. Nadie, sin embargo, se arrepiente de la salida y ya hay peticiones de una segunda. Seguro que pronto cabalgaremos de nuevo.

Para terminar, ayer, un miércoles de lo más normal, nos juntamos dos para darnos una vuelta rápida que, inesperadamente, acabó con unos 30 kms y dos horas de pedaleo:  bajada por Romanillos, recorrido paralelo al Guadarrama y vuelta callejeando por la urbanización El Bosque de Villavicioas de Odón que hizo las delicias de un día donde la temperatura bajó un poco permitiéndonos no morir a las 19h cuando quedamos.

Lo mejor de todo es que sólo estamos a mediados de mes y aún quedan días por delante para nuevas rutas…a ver si soy capaz de mantener la media de actividad del mes antes del parón playero.