Archivos Mensuales: marzo 2017

¿Adiós Romanillos?

Salida 180317_1

El pelotón en Valmayor

Fechas: 18 y 20 de marzo

Asistencia: 5 el primer día y otros tantos, en dos grupos, el lunes 20.

Distancias: 63,34 kms y 41,2 kms.

Meteorología: Primavera calurosa. Hemos pasado del invierno al verano casi sin transición.

Rutas: Vuelta a Valmayor y Boadilla-Colmenarejo.

Ciento y pico de kilómetros en un fin de semana largo gracias a que el Día del Padre se pasó del domingo 19 al lunes 20. ¡¡Buen balance!!.

Los días no han podido ser mejores, el pelotón siempre nutrido, activo y divertido y las rutas, a pesar de ser ya viejas conocidas de nuestro catálogo de paseos, se han disfrutado al máximo. ¡¿Qué más se puede pedir?!.

El sábado nos marcamos una salida de las de hacer piernas con un recorrido difícil, más por la distancia  que por el desnivel que, aún habiéndolo, no era especialmente marcado. Aún nos queda para estar en el nivel necesario para la Madrid-Segovia, pero intentarlo nadie puede dudar que lo estamos intentando.

Salida desde Boadilla, como ya es habitual, con dirección al Pardillo. Subida a Colmenarejo y desde ahí, bajada al pantano de Valmayor. Vuelta al pantano, con tintes de aventura en algunos momentos por tener que atravesar, llevando nuestras bicis en volandas, improvisados pasos de piedras y troncos el torrente y paisajes y mucho pedaleo por dehesas, ermitas y urbanizaciones.

Desgraciadamente, la pereza de los meses de enero y febrero, se hicieron notar y, ya en Villafranca del Castillo, se me agarrotan las piernas y no nos queda más remedio que parar a tomar azúcar en formato Coca-Cola. Nadie se quejó por la parada inesperada por lo que mis remordimientos, sólo quedaron circunscritos al paso, realmente lento, que impuse al que todos en la subida desde el río Guadarrama a Boadilla.

El lunes, el pelotón se escindió en dos, con los más en forma partiendo destino al Escorial y los lesionados  conformándose con algo menos desafiante: ida y vuelta a Colmenarejo con unos 41 kilómetros de buen ritmo. Subida desde el aeródromo a Colmenarejo de charleta y una media decente completada con una bajada por la urbanización Las Cuestas a tumba abierta que, por momentos, no nos hizo envidiar a ningún piloto de motos de carrera.

Desgraciadamente, el día acabó con una noticia triste: tras coronar Romanillos, nos detuvo un guarda de la finca y nos informó que, como consecuencia de una sentencia recientemente dictada por un tribunal, la finca Romanillos va a ser vallada en su totalidad y prohibido el paso por todos sus caminos. Después de cuatro años disfrutando de este maravilloso terreno, de sus paisajes y caminos, se va a hacer duro no poder seguir disfrutándolo.

No somos pocos los que pensamos que se debería llegar a algún acuerdo con los propietarios para compatibilizar la propiedad privada con el disfrute de, al menos, algunos de los caminos que lo atraviesan. Intentaremos presionar para ello por mucho que, en el corto plazo, no nos quede más remedio que sentirnos un poco huérfanos. Espero que sea un hasta pronto más que un adiós definitivo.

 

Entrenando para la Madrid-Segovia

Salida El Pardo

En la presa del Pardo

Fechas: 4 y 11 de marzo de 2017

Asistencia: Multitud el primer día y sólo 3 el segundo.

Distancias: 72,86 y 53,23 kms.

Meteorología: de escándalo. Plena primavera adelantada.

Rutas: Boadilla – El Pardo y Boadilla – Las Matas por El Gasco.

Pues algunos sí que nos hemos tomado en serio lo de entrenar para intentar completar con un poco de dignidad la Madrid-Cercedilla – Segovia 2017 del 3 de junio. Y mira que, aún, no me he apuntado porque sigo con dudas de que pueda llegar mínimamente en forma.

Para ponernos en forma, hemos recuperado algunos de nuestros recorridos más trotadores para hacer piernas. Una ida y vuelta al pantano del Pardo y una vuelta por Las Matas que sumas más de 120 kilómetros de pedaleo. Cierto es que desnivel no había mucho, pero todo se pedaleará.

Vamos a intentar ir subiendo la dificultad de las rutas y, a ser posible, ir preparando la prueba haciendo, cada fin de semana, alguno de los tramos o, en su defecto, rutas largas como la vuelta a Valmayor o ida y vuelta al Escorial. Tocará madrugar y sufrir, pero nada hay gratis y el desafío es importante.

De momento las sensaciones son buenas, aunque se noten los meses de invierno donde, las evidencias lo delatan, el ritmo ha caído en picado. Las piernas van respondiendo.  Veamos hasta donde llegamos.

Iré contando….