Archivos Mensuales: marzo 2018

Viento, mucho viento

Salida 230318_1

Celebrando el cumple de Ramírez

Fecha: 23 de marzo de 2018

Asistencia: Cuatro de los más fieles.

Distancia: 57,26 kms.

Ruta: Boadilla – Casa de Campo.

Meteorología: Día tristón, amenazando lluvia todo el camino, pero sin caer ni gota pero con viento, mucho viento.

Hugo, ese es el nombre a recordar de este día. Según la lista de borrascas, es el que tocaba para describir el día ventoso con el que nos topamos el pasado sábado. Y mira que lo que nos preocupaba era la lluvia y el barro que, después de un mes, en el que no ha parado de llover, se debía estar acumulando en los caminos por los que normalmente transitamos.  Pero no, fue el viento huracanado que se ensañó con nosotros al final de la ruta, y el responsable de que un paseo, con poca complicación a priori, se convirtiera en un suplicio.

La salida, como siempre tempranito, desde Boadilla con el pelotón improvisando ruta sobre la marcha: no se puede negar la hispanidad del grupo. Tras un poco de debate, una Casa de Campo con posibles variantes fue lo que nos convenció a todos. Bajada hasta Madrid sin mucho que destacar, y con menos barro del esperado, tras la que empezamos con el caracoleo por el parque subiendo y bajando desde la M-30 hasta el teleférico y de ahí a Campamento para bajar a la M-30 otra vez.

Aunque todos teníamos en mente la celebración del evento del día: el cumpleaños de Ramírez, descartamos unos torreznos en el Urogallo por lo temprano del momento y nos dirigimos a Getafe para, atravesando la A-5 a la altura del museo del aire, volver por el páramo que rodea la M-50 desde Alcorcón a Boadilla. Lo que prometía ser un final tranquilo sin más, se convierte en un infierno por culpa del viento que, sin protección alguna, nos hacía sufrir cada pedalada. Tabasco, nuestro hombre contra las tubeless y defensor a ultranza de la cámara, pincha y, además de darnos la oportunidad de tomar un poco de resuello, se echa, no menos de 20 minutos, cambiando cámara e inflándola. Ya siento haber perdido la foto del momentazo. Habría sido la destacada de esta crónica de no haber desaparecido de mi móvil.  A veces wikiloc me juega alguna pasada como ésta.

Para finalizar, parada y posta en el O’Carro donde devoramos nuestros merecidos pinchos de tortilla, coca-cola y unos torreznos a cuenta del amigo Ramírez.

A pesar de que nos lo seguimos pasando bien, el entrenamiento de la Madrid-Segovia se ha resentido claramente por culpa de la meteorología. Empiezan a aparecer las dudas sobre la viabilidad del evento, al menos para mí.

Veremos…

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