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Entrenando para la Madrid-Segovia

Salida El Pardo

En la presa del Pardo

Fechas: 4 y 11 de marzo de 2017

Asistencia: Multitud el primer día y sólo 3 el segundo.

Distancias: 72,86 y 53,23 kms.

Meteorología: de escándalo. Plena primavera adelantada.

Rutas: Boadilla – El Pardo y Boadilla – Las Matas por El Gasco.

Pues algunos sí que nos hemos tomado en serio lo de entrenar para intentar completar con un poco de dignidad la Madrid-Cercedilla – Segovia 2017 del 3 de junio. Y mira que, aún, no me he apuntado porque sigo con dudas de que pueda llegar mínimamente en forma.

Para ponernos en forma, hemos recuperado algunos de nuestros recorridos más trotadores para hacer piernas. Una ida y vuelta al pantano del Pardo y una vuelta por Las Matas que sumas más de 120 kilómetros de pedaleo. Cierto es que desnivel no había mucho, pero todo se pedaleará.

Vamos a intentar ir subiendo la dificultad de las rutas y, a ser posible, ir preparando la prueba haciendo, cada fin de semana, alguno de los tramos o, en su defecto, rutas largas como la vuelta a Valmayor o ida y vuelta al Escorial. Tocará madrugar y sufrir, pero nada hay gratis y el desafío es importante.

De momento las sensaciones son buenas, aunque se noten los meses de invierno donde, las evidencias lo delatan, el ritmo ha caído en picado. Las piernas van respondiendo.  Veamos hasta donde llegamos.

Iré contando….

Y ni nos dimos cuenta

Vista Valpaomero

Vista desde la casa de Valpalomero

Fecha: 5 de septiembre de 2015

Asistencia: 6 de 7

Distancia: 66,7 kilómetros

Ruta: Boadilla – Casa de Valpalomero (El Pardo)

Temperatura: Día de finales de verano sin mucho calor y con algo de nubes que nos evitó el sofocón del final.

Día de reencuentro en el pelotón. Después de unas semanas veraniegaz con más bajas de lo habitual, es la primera vez que nos juntamosun grupo nutrido de participantes y además con novedades, como la primera ruta en grupo de la nueva Merida de Tabasco. Una buena herramienta de aluminio con doble suspensión que, además de poner a prueba sus habilidades para quitarse las calas a tiempo en las paradas (no pudo ser en todas y se nos dio un golpe en una parada, ya casi llegando a casa) también demostró como uno cambia una rueda mejor sólo que todo el equipo intentan ayudar compartiendo su experiencia. Un pinchazo llegando al Lago de la Casa de Campo nos dio la posibilidad de comprobarlo efectivamente, momento inmortalizado en la foto a continuación.

Uno currando y todos opinando

Uno currando y todos opinando

Viendo la foto no se puede negar que somos españolitos y que la máxima de que uno trabaja y todos los demás miramos se materializa una vez más. Algunos mitos no se pueden negar.

Ya yendo a lo puramente ciclista y deportivo, lo mejor del paseo, además del reencuentro con los colegas, fue completar una ruta que, por puro desconocimiento, no acabamos el primero de agosto, donde con un poco de espíritu explorador LLamosas, Santonja y yo nos pusimos a subir cuestas por el Monte del Pardo sin saber donde estábamos ni donde podíamos acabar. Una lástima no haber sabido que nos quedamos a escasos metros de un sitio con unas vistas tan espectaculares como las que descubrimos en la Casa de Valpalomero en el monte del Pardo. Mereció la pena el esfuerzo adicional de subir entre jaras y con pendientes de mucho cuidado.

En cuanto a las sensaciones, difíciles. A pesar de haberme recorrido las Marismas del Odiel y haber cumplido, con disciplina germánica, las salidas en la playa, mis piernas habían perdido un poco el ritmo del sube y baja de Madrid y ocupé, por méritos propios, el último puesto de un pelotón que parece no haberse bajado de la bicicleta en todo el verano. Habrá que volver a tomarse en serio lo de bajar de peso ya que, a la bici, no se le puede quitar más sin inversiones demasiado importantes para el momento económico del ciclista y, además, se acerca el temido momento de la revisión anual médica de la empresa y la consiguiente regañina por no haber mejorado nada…..miedo me da.

Para la próxima semana, si nada se tuerce, segunda salida nocturna. En este caso organizada (III Marcha Nocturna BTT de Arroyomolinos). Veremos qué tal se nos da.

Desayuno en el Pardo

Parada en El Gamo del Pardo

Parada en El Gamo del Pardo

Fecha: 6 de junio de 2015

Asistencia: 4 de 7

Ruta:  Boadilla – El Pardo

Distancia: 69,76 kms.

Meteorología: Calor, mucho calor. Los botes de agua tuvieron que ser rellenados más de una vez para aguantar el paseo.

No se puede improvisar más: habiendo quedado para ir al Escorial, acabamos en el Pardo….y eso que, al empezar, por aquello de que no habíamos madrugado todo lo que habíamos previsto, decidimos hacer algo más corto y volver temprano. Pues ni por esas, cayeron 70 kilómetros de aúpa en uno de esos días de solano que hacen afición. Será el carácter hispano ese que nos caracteriza.

Nada de lo que quejarse, sin embargo. Buen ambiente, mucho pedaleo, desayuno con pincho en El Gamo del Pardo y, lo mejor, el descubrimiento de una variante técnica con pendientes de escándalo, curvas de 180 grados y toboganes de puro profesional que, a la altura de los túneles de la M-40 y tras bordear el campo de golf, nos hace sentirnos como en un vídeo de esos que, a veces, vemos en Youtube, con algún “pirao” de protagonista que se pasa todo el rato al borde del despeño.

Se nota, además, que el personal está en plena operación bikini y no dejan de cruzarse con nosotros hordas y hordas de ciclistas y corredores dejándose la piel y parte de los excesos del invierno en cada cuesta. Un día perfecto de finales de primavera.

Como nota ciclista, simplemente comentar que nuestro Santonja está cada vez más enamorado de la bici que se ha alquilado y ya ha encargado una de 29′ para el próximo fin de semana. Una preciosa Trek Fuel EX 9 29. Para celebrarlo, toca jornada intensiva el sábado que viene y paseo al Escorial, esta vez, sí, con madrugón ya acordado entre los ultras del pelotón. A las 6:30 donde siempre.

Iremos contando.